Iglesia Bautista Victoria

 

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              Estudio Epístola de Santiago

  

Capítulo 1

Introducción:

Vemos en esta epístola que el tema es Vida Cristiana Práctica. Fue escrita entre el 45 a 50 d.C. podemos ver un saludo breve pero lleno de amor y sumisión “Santiago, siervo de Dios y del Señor Jesucristo, a las doce tribus que están en la dispersión: Salud”. Santiago (Jacobo) se atribuye esta epístola a Jacobo el hermano de Jesús; en un comienzo no creía en Jesús, podemos ver Juan 7: 3-5 “Porque ni aun sus hermanos creían en él”. Luego lo encontramos orando en el aposento alto, Hechos 1:14 “Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos”. Santiago tuvo un encuentro especial con el Señor, 1 Corintios 15:7 “Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles”. Santiago se entrega por completo al Señor y su obra y llega a ser líder en la Iglesia en Jerusalén, Gálatas 2:9 “y reconociendo la gracia que me había sido dada, Jacobo, Cefas y Juan, que eran considerados como columnas, nos dieron a mí y a Bernabé la diestra en señal de compañerismo, para que nosotros fuésemos a los gentiles, y ellos a la circuncisión”.   

Santiago llama a los lectores cristianos a la paciencia. Luego toma los puntos que se consideraban necesarios, los juramentos y la salud, finalmente, explica a los lectores por qué les ha escrito: era para hacer volver a la verdad a los cristianos que se habían desviado de ella. No quiere criticar, sino cubrir los pecados llevando a la gente al arrepentimiento. Es te llamado al arrepentimiento caracteriza la carta y unifica la iglesia, porque la meta de Santiago era hablar a una iglesia que estaba bajo presión y llamarla para que se mantuviera unida en contra de la fuerza de las lenguas inquietas, en la vida interna de la iglesia, y de las presiones del mundo exterior.

¿A quién va dirigida la epístola? ………….. A los doce tribus que están en la diáspora (Del gr. διασπορ, dispersión 1. Dispersión de los judíos exiliados de su país. 2. Dispersión de grupos humanos que abandonan su lugar de origen), la palabra dispersión se usó primero para identificar a los judíos que vivían fuera de Palestina. Pero también denota la idea de “semilla dispersa”; y lo vemos en la persecución de los primeros cristianos, Hechos 8: 1 y 4 “Y Saulo consentía en su muerte. En aquel día hubo una gran persecución contra la iglesia que estaba en Jerusalén; y todos fueron esparcidos por las tierras de Judea y de Samaria, salvo los apóstoles. Pero los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio.  Aunque la persecución no debe apartarnos de nuestra obra, puede, no obstante, enviarnos a trabajar en otra parte. Donde sea llevado el creyente estable, lleva consigo el conocimiento del evangelio y da a conocer lo precioso de Cristo en todo lugar. Donde el simple deseo de hacer el bien influya sobre el corazón, será imposible impedir que el hombre no use todas las oportunidades para servir.

¿Por qué escribió Santiago?

Razones:

-          Estaban pasando por pruebas difíciles.

-          Afrontaban tentaciones pecaminosas.

-          Muchos no vivían los que profesaban creer.

-          La lengua era un problema muy serio que ocasionó pleitos y divisiones en la iglesia.

-          La Mundanalidad.

Todos los problemas tenían una causa común: “La inmadurez espiritual”.

¿Hay hoy en día alguna diferencia con estos hermanos?

 Exposición:

1º Actitud de Gozo v. 2 “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas”. Frase muy repetida por Jacobo, que denota la comunidad nacional y la de la fe. Sumo gozo, “todo gozo”, causa del mayor gozo. Todas “las diversas pruebas” son cada una asunto de gozo.

“El punto de vista determina el resultado y la actitud determina la acción”, es decir como tomemos y/o miremos las pruebas y reacciones a ellas determinará nuestra acción hacia las pruebas. Veamos que nos dice el Señor:

Juan 16:33 “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”.

Hechos 14:22 “confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.

Cuando dice os halléis no es algo premeditado ya que no andamos buscando estar en pruebas, sino que es algo ocasional. 1 Pedro 1:6 “En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas.Y diversas se refiere a pruebas de todo tipo.

Una actitud de gozo es dar gracias a Dios por las pruebas; por eso veamos las pruebas con ojos espirituales, con ojos de fe.

2º Una Mente Sabia v. 3 “sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia”. El examen o comprobación de vuestra fe, es decir, por “diversas pruebas, tentaciones.”  Romanos 5:3 “Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia”. “La tribulación” obra paciencia, la paciencia obra experiencia (en el original: dokime, a fin de dokimión: “comprobación” aquí; allí es “experiencia”; aquí comprobación, que produce experiencia). Paciencia, el original expresa más: fortaleza perseverante o continuación Lucas 8:15 “Mas la que cayó en buena tierra, éstos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia”. Debemos saber que:

  1. La Fe siempre es Probada, vea el ejemplo de Abraham en Génesis 22
  2. La prueba no es destructiva, es benéfica
  3. Las pruebas nos ayudan a madurar espiritualmente

Dios desea obrar en nosotros el carácter de Cristo, Paciencia, Firmeza y Habilidad (habilidad para continuar en medio de las dificultades) Romanos 5: 3,4 no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; 4 y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza”.

Nota: En La Biblia la paciencia no significa una aceptación pasiva de las circunstancias; sino que es una perseverancia denodada (esforzada) en medio de sufrimientos y dificultades. La única manera que el Señor puede perfeccionar nuestra paciencia y el carácter de Cristo en nosotros, es por medio de las pruebas. 1 Pedro 5:10 “Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca”.

3º Una Voluntad Sumisa vv. 4, 9-11 “Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna. El hermano que es de humilde condición, gloríese en su exaltación; 10  pero el que es rico, en su humillación; porque él pasará como la flor de la hierba. 11  Porque cuando sale el sol con calor abrasador, la hierba se seca, su flor se cae, y perece su hermosa apariencia; así también se marchitará el rico en todas sus empresas”.

Lo primero que debemos decir es que una voluntad sumisa es la que se somete a Dios para nuestra madurez espiritual. Pablo nos enseña tres actividades que componen la vida cristiana, Efesios 2: 8-10 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9  no por obras, para que nadie se gloríe. 10  Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas”.

  1. Lo que Dios hacedor nosotros, nos salvó, Porque por gracia sois salvos
  2. Lo que Dios hace en nosotros, Porque somos hechura suya
  3. Lo que Dios hace por medio de nosotros, creados en Cristo Jesús para buenas obras

Aunque Dios puede obrar en nosotros según su soberanía, él no obra en nosotros sin nuestro consentimiento; por eso debemos tener una voluntad sumisa. El cristiano maduro no debería discutir ni cuestionar los planes de Dios, sino que los acepta y obedece, Efesios 6:6 “no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios. No sirviendo al ojo (Colosenses 3:22). Tratando de agradar a sus amos sólo mientras éstos tienen los ojos puestos en ellos; así como Giezi, quien era un hombre muy diferente en la presencia de su señor de lo que era en su ausencia (2 Reyes cap. 5). Como los que quieren agradan a los hombres y no agradan a Cristo (comp. Gálatas 1:10; 1Tesalonicenses 2:4). La voluntad de Dios, del Señor invisible más siempre presente: la mejor garantía que serviremos fielmente a nuestro amado Señor.

4º Un Corazón Que Confía En Dios vv. 5-8 “Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada. :6  Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. 7  No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor. 8  El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos”.

Santiago escribe a ciertos hermanos que tenían problemas aún con sus oraciones, 4: 1-3 “¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros? 2  Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís. 3  Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites. 4! ¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios”. Nos podemos hacer la siguiente pregunta ¿Cómo podemos orar cuando estamos pasando por pruebas?

  1. Pidamos Sabiduría V.5 Sabiduría es Grado más alto del conocimiento, por lo tanto también es el uso correcto del conocimiento. Necesitamos sabiduría para que no desperdiciemos las oportunidades que Dios nos da para madurar.
  2. Debemos pedir con Fe vv. 6-8 Es decir creyendo y no dudando, debemos siempre recordar Lucas 1:37 “porque nada hay imposible para Dios”.
  3. Santiago termina esta sección con una bienaventuranza v. 12 Podemos ver que comienza esta sección con gozo en el verso 2 y termina de igual forma en el verso 12 “Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman”.

¿Cómo somos premiados?

  1. En el crecimiento de nuestro carácter
  2. Al Glorificara Dios.
  3. Al recibir la corona de la Vida

Pero dice claramente a los que le aman. El amor es el móvil espiritual, el amor es la fuerza espiritual. Podemos concluir en esta sección que el propósito de Dios en las pruebas es “Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna” 1:4.

En la siguiente sección Santiago trata el asunto de las tentaciones. El diccionario de la Real Academia española dice: tentación. (Del lat. temptatĭo, -ōnis).

1. f. Instigación o estímulo que induce el deseo de algo.

2. f. Persona, cosa o circunstancia que la provoca.

3. f. Rel. Solicitación al pecado inducida por el demonio.

Caer alguien en la tentación.

1. loc. verbo. Dejarse vencer de ella.

Entonces veremos:

1º El juicio de Dios vv. 13-16 “Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; 14  sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. 15  Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte. 16  Amados hermanos míos, no erréis”.

No debemos culpar a Dios por las tentaciones. Él es Santo y no puede ser tentado, y tan lleno de amor que no puede tentar a otros. Santiago muestra el proceso del pecado en 4 pasos.

  1. El Deseo v. 14ª La palabra concupiscencia quiere decir (Del lat. concupiscentĭa) apetito desordenado de placeres deshonestos. El origen del mal y de las tentaciones está en nuestros propios corazones.
  2. El Engaño v. 14b Ninguna tentación se muestra como tal, siempre se muestra como algo atractivo. Dos palabras para analizar brevemente
  1. Atraído Encierra la idea de la carnada en una trampa.
  2. Seducido En el griego significa cebar un anzuelo.

La carnada hace que no veamos las consecuencias del pecado.     

  1. La Desobediencia V. 15  El deseo concibe un método de atrapar la carnada, la voluntad lo aprueba y actúa y el resultado es el Pecado.
  2. La Muerte V. 15b La desobediencia engendra muerte y no vida.

2º La bondad de Dios v. 17 “Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación”.

Satanás tratará de convencernos que Dios está en nuestra contra. La bondad de Dios es una valla para no caer en tentación; veamos 4 aspectos de la bondad de Dios:  

  1. Dios nos da buenas dádivas. Todo lo que es de Dios es bueno, Romanos 6:23 “Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”.
  2. Es buena la manera en que Dios da. Nosotros podemos dar de un modo que exprese amor; pero Dios cundo da, y esto es siempre, lo hace en gracia y amor.
  3. Dios da con constancia. No da ocasionalmente sino que constantemente, siempre.
  4. Dios no cambia. No hay en él sombra de variación, Hebreos 13:8 “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos”.

3º La participación de la Naturaleza Divina V. 18 “El, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad,…….”. Veamos las características de este nacimiento: 

  1. Es Divino, es decir no es humano, es obra de Dios, tenemos el ejemplo de Nicodemo en Juan 3
  2. Es por Gracia, no es que lo hayamos ganado o que lo merezcamos. Dios nos da el nuevo nacimiento, el espiritual de su propia Gracia y Voluntad.
  3. Por la Palabra de Dios, 1 Pedro 1:23 dice “siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre”. El Espíritu Santo usa la Palabra de Dios para producir en nosotros el milagro del nuevo nacimiento, Hebreos 4:12 “Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”.

En la siguiente sección Santiago pone énfasis en los peligros del autoengaño y autodecepción, vv. 22 “……. engañándoos a vosotros mismos” y 26 “…….sino que engaña su corazón….”

Una verdadera espiritualidad resulta de la correcta relación con Dios por medio de su Palabra, Juan 17:17 “Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad. Santiago nos dice que tenemos tres responsabilidades hacia la Palabra de Dios:

1º Recibir la Palabra vv. 19-21 “Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse; 20  porque la ira del hombre no obra la justicia de Dios. 21  Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas”.

Santiago llama la Palabra de Dios, “la palabra implantada”, tomando como ejemplo la parábola del sembrador  que enseñó el Señor Jesús en Mateo 13, donde la Palabra de Dios es comparada con la semilla y el corazón del humano con la tierra. Si la semilla de la Palabra ha de ser implantada en nuestro corazón, entonces debemos seguir las instrucciones que Santiago nos da, v.19

a) Pronto para oír Mateo 13:9 “El que tiene oídos para oír, oiga”;  Romanos 10:17 “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios”.  El oír es muy importante en la vida como cristianos. De la manera en que el siervo está presto para oír la voz de su amo y la madre para oír el menor gemido de su bebé, así nosotros, los hijos de Dios, debemos estar listos para oírlo que Dios desea enseñarnos y ordenarnos. En 2 Samuel 23:14-17 vemos un ejemplo claro de estar atentos para oír, cuando tres valientes de David le escucharon expresar un deseo en alta voz. (Leer)

b) Tardo para hablar. Tenemos dos oídos y una boca, lo que debe recordarnos que debemos escuchar mas y hablar menos; vamos a La Escritura: Proverbios 10:19 “En las muchas palabras no falta pecado; Mas el que refrena sus labios es prudente”; Proverbios 17:27 “El que ahorra sus palabras tiene sabiduría; De espíritu prudente es el hombre entendido”; Santiago 4:1 “¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros?” y Salmo 141:3 “Pon guarda a mi boca, oh Jehová; Guarda la puerta de mis labios”.

c) Tardo para airarse. No debemos airarnos contra nadie y menos contra Dios, su Palabra o su Iglesia, Efesios 4:31 “Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia”.

d) Listos para ser cultivados. ¿Cómo preparamos el suelo de nuestro corazón para recibir la Palabra de Dios?

1. Debemos reconocer nuestra condición

2. Debemos arrepentirnos y confesar nuestros pecados a Dios

3. Debemos meditar en la Gracia y el Amor de Dios para con nosotros

4. Debemos pedir a Dios que quite de nosotros toda dureza del corazón

5. Debemos finalmente, tener una actitud de mansedumbre.

2º Practicar la Palabra vv. 22-25 “Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos. 23  Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. 24  Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era. 25  Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace”.

No es solo el escuchar, sino el escuchar y practicarlo que trae bendición. El ejemplo del espejo en la Palabra de Dios, no es solamente para examinarnos a nosotros mismos y ver como la palabra nos muestra nuestros pecados; sino que también nos limpia y al meditar en ella limpia nuestra mente y corazón; 2 Corintios 3:18 “Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor”.

Nuestra primera responsabilidad es Recibir la Palabra, nuestra segunda responsabilidad es Practicar la Palabra y nuestra tercera responsabilidad es

3º Proclamar la palabra vv. 26-27 “Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana. 27  La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo”. La proclamación del evangelio consiste en:

a) Hablar: Mateo 12:34,35 “Generación de víboras ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Porque de la abundancia del corazón habla la boca. 35  El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas”. Es simplemente la lengua (hablar) lo que revela lo que hay en el corazón.

b) Servicio: Juan 3: 11 “De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio.  

c) Separación del mundo. Al decir mundo, Santiago se está refiriendo a “toda sociedad sin Dios” 1 Juan 2:15 “No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él, 16 Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. 17  Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. 17  Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre”.   

Las cosas del mundo pueden desearse y poseerse para los usos y propósitos que Dios concibió, y hay que usarlas por su gracia y para su gloria; pero los creyentes no deben buscarlas ni valorarlas para propósitos en que el pecado abusa de ellas. El mundo aparta de Dios el corazón y mientras más prevalezca el amor al mundo, más decae el amor a Dios. Las cosas del mundo se clasifican conforme a las tres inclinaciones reinantes de la naturaleza depravada:

1. La concupiscencia de la carne, del cuerpo: los malos deseos del corazón, el apetito de darse el gusto con todas las cosas que excitan e inflaman los placeres sensuales.

2. La concupiscencia de los ojos: los ojos se deleitan con las riquezas y las posesiones ricas; esta es la concupiscencia de la codicia.

3. La soberbia de la vida: el hombre vano ansía la grandeza y la pompa de una vida de vanagloria, lo cual comprende una sed de honores y aplausos. Las cosas del mundo se desvanecen rápidamente y mueren; el mismo deseo desfallecerá y cesará dentro de poco tiempo, pero el santo afecto no es como la lujuria pasajera. El amor de Dios nunca desfallecerá.

                  Dios Les Bendiga

 

                                                                                                                                                     Ricardo Ulloa V.

                                                                                                                                                    Pastor 

             Santiago capítulo dos  

 

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