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Iglesia Bautista Victoria |
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Hechos 5:12-42 La sabiduría de Gamaliel
Tema: Regocíjate cuando seas perseguido por causa de Cristo. Objetivos:
Versículo para memorizar: Hechos 5:41 “Y ellos salieron de la presencia del concilio, gozosos de haber sido tenidos por dignos de padecer afrenta por causa del Nombre”. Introducción En los versículos 12-16 vemos la vida diaria de la iglesia primitiva y enfocamos tres aspectos que causaron la ira de los líderes judíos:
Nota: Señales de apóstol: 2Co 12:2 “Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo”; Marcos 6:7-13 leer. Las señales y prodigios por los apóstoles probaron que tenían la verdad de Dios. El don de sanidad fue realizado en su totalidad en incrédulos con el propósito de autentificar el mensaje predicado. No es un don para mantener sanos a los creyentes. Debemos igual tener en cuenta que los dos únicos milagros de sanidad realizados en creyentes, que encontramos en el libro de hechos son el de Dorcas y Eutico, quienes fueron resucitados (Hechos 9:36-42; 20:8-12 leer). En las epístolas existen numerosos ejemplos donde Pablo, quien tenía el don de sanidad, no lo usó para sanar a los hermanos en la fe (Fil. 2:25-26; 1 Timoteo 5:22; 2 Timoteo 4:20 leer) I El arresto de los apóstoles, vv.17-18 “Entonces levantándose el sumo sacerdote y todos los que estaban con él, esto es, la secta de los saduceos, se llenaron de celos; 18 y echaron mano a los apóstoles y los pusieron en la cárcel pública”. II La liberación de los apóstoles, vv.19-21a “Mas un ángel del Señor, abriendo de noche las puertas de la cárcel y sacándolos, dijo: 20 Id, y puestos en pie en el templo, anunciad al pueblo todas las palabras de esta vida. 21 Habiendo oído esto, entraron de mañana en el templo, y enseñaban….”. III La represión de los apóstoles, vv. 21b-33
IV El defensor de los apóstoles, vv. 24-39 El Señor obró a través del consejo de Gamaliel, ¿Quién era Gamaliel? Gamaliel era un fariseo, era un doctor de la ley, lo cual significaba que era especialista en los escritos de Moisés. Como doctor de la ley era un erudito y estaba bien informado. Era venerado de todo el pueblo. Como líder respetado en la comunidad judía, su palabra era muy considerada. Gamaliel era un hombre sabio. En primer lugar mandó que los apóstoles fueran sacados del lugar mientras presentaba sus razones. Saulo de Tarso testificó más tarde en Hechos 22:3 que Gamaliel enseño a sus discípulos “estrictamente conforme a la ley de nuestros padres”. Su Consejo, vv. 35-37 “y luego dijo: Varones israelitas, mirad por vosotros lo que vais a hacer respecto a estos hombres. 36 Porque antes de estos días se levantó Teudas, diciendo que era alguien. A éste se unió un número como de cuatrocientos hombres; pero él fue muerto, y todos los que le obedecían fueron dispersados y reducidos a nada. 37 Después de éste, se levantó Judas el galileo, en los días del censo, y llevó en pos de sí a mucho pueblo. Pereció también él, y todos los que le obedecían fueron dispersados”. Teudas, es probablemente el mismo del que habla el historiador Josefa. Teudas era un mago quién persuadía a sus seguidores para que llevaran sus posesiones al jordán (se declaró profeta y que podía dividir las aguas para que ellos cruzaran). Pero los romanos enviaron su caballería a pelear contra ellos y lo decapitaron. Judas el Galileo: Josefa lo nombra varias veces; Judas condujo una rebelión contra Roma el año 6 a.C. declarando que era traición pagar tributo a César. Cirenio el procónsul romano (gobernador de Siria y Judea) aplastó su revuelta. Su Petición, vv. 38-39 “ahora os digo: Apartaos de estos hombres, y dejadlos; porque si este consejo o esta obra es de los hombres, se desvanecerá; 39 mas si es de Dios, no la podréis destruir; no seáis tal vez hallados luchando contra Dios”. Conclusión: “Y convinieron con él; y llamando a los apóstoles, después de azotarlos, les intimaron que no hablasen en el nombre de Jesús, y los pusieron en libertad. 41 Y ellos salieron de la presencia del concilio, gozosos de haber sido tenidos por dignos de padecer afrenta por causa del Nombre. 42 Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo” Los apóstoles se regocijaron en eso. Si sufrimos el mal por hacer el bien, siempre y cuando lo suframos bien, como debemos, tenemos que regocijarnos en esa gracia que nos capacitó para hacerlo así. Los apóstoles no se predicaban a sí mismos, sino a Cristo. Esta era la predicación que más ofendía a los sacerdotes. Predicar a Cristo debe ser la actividad constante de los ministros del evangelio: a Cristo crucificado; a Cristo glorificado; nada fuera de esto, sino lo que se refiera a esto. Cualquiera sea nuestra situación o rango en la vida, debemos procurar haberle conocido y glorificar su nombre.
Dios les bendiga
Hechos Capítulo 6:1-7:1 “Continúan las persecuciones”
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